HIKIKOMORI surge de la necesidad de investigar en torno al tacto. Hace tiempo ya que se conoce el fenómeno de los hikikomoris, personas que se aíslan del resto de la sociedad y se refugian en su propio mundo. En esta obra pretendemos adentrarnos en esa particular experiencia emocional y psicológica. Queremos explorar lo que imaginamos como una lucha interna, no exenta de un anhelo de contacto y de la búsqueda de una
identidad.
El punto de partida consistirá en investigar a partir de objetos cotidianos en un espacio reducido. El hecho de estar aislado de cualquier contacto físico con otro cuerpo, genera en el individuo una manera diferente de vivir, nuevas formas de movimiento junto a una interacción constante con la tecnología. Nos gustaría encontrar en la incomodidad un lugar repleto de posibilidades para explorar. ¿En qué momento se deja de sentir el encierro?
¿Cuándo la soledad deja de existir en ese aislamiento?
HIKIKOMORI invita a reflexionar sobre la importancia del contacto humano, de la empatía y la necesidad de aceptación en un mundo que nos aboca cada vez más al aislamiento. Con esta pieza pretendemos concienciar sobre la existencia de los hikikomoris y facilitar
la comprensión de su experiencia extrema.