“La Orillaˮ es una pieza que habita entre la risa y el desgarro. Es un gesto de resistencia frente al silencio que rodea a la muerte. Un homenaje, un impulso por seguir, un recordatorio compartido de que, pese a todo, la vida continúa.
¿Qué hacemos con el vacío que dejan quienes ya no están? No hay respuestas claras. Solo sabemos que la vida sigue su compás: a veces lenta, a veces vertiginosa.
“La Orillaˮ se mueve entre el humor y la herida, entre la risa inesperada y la emoción que aprieta. Un viaje sincero que navega por los recuerdos, como quien se lanza a un mar de cuerdas sin mapa, dejándose llevar por el pulso cambiante de la vida.
El teatro físico, el circo y la música en vivo se mezclan en esta pieza que oscila entre lo poético, lo absurdo, lo flamenco y lo dramático.




